Boletín BIREME n° 12

Semana del bienestar: la salud requiere atención y esfuerzo constantes

Dado el crecimiento de las enfermedades no transmisibles en las Americas, la  Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) adopta políticas persistentes e innovadoras para tratar de reducir la incidencia de las mismas  en las Américas, como el Plan de Acción para la Prevención y el Control de Enfermedades No Transmisibles, cuya base es la Declaración Política de las Naciones Unidas sobre la temática.

La Semana del Bienestar fue creada por la OPS/OMS en el 2011, con el objetivo de traducir los compromisos de la Declaración de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en acciones concretas en los países de la Región de las Américas. Esta iniciativa fue desarrollada en base al Día del Bienestar, celebrada desde 2009 en el mes de septiembre en los países del Caribe de habla inglesa. Básicamente, la iniciativa “promueve la importancia de conservar hábitos saludables para prevenir enfermedades no transmisibles y enseñar maneras eficaces de disminuir sus riesgos, además de favorecer la apropiación de ambientes que ofrecen oportunidades para una vida saludable.” Bajo el tema !Hablemos de nuestro bienestar!’, la Semana del Bienestar 2017 promueve el bienestar mental en los espacios en los que aprendemos, trabajamos y nos divertimos”. Durante la Semana del Bienestar, los países de las Américas se unen para participar en las celebraciones que relaten buenas experiencias de promoción de la salud y del bienestar, involucrando a todos los sectores para abordar los determinantes de la salud y mejorar el acceso a servicios de salud con enfoque en grupos vulnerables, a fin de promover la salud con equidad.

Acciones en BIREME

Todos los años, desde 2012, BIREME celebra la Semana del Bienestar por medio de actividades como charlas con profesionales de salud, y actividades educacionales y prácticas con expertos como nutricionistas y educadores físicos, para concienciar a sus colaboradores sobre la importancia de mantener hábitos de vida saludables para la salud física y mental y promover bienestar. Además, desde mayo de 2017 se instituyó un programa de gimnasia laboral en dos sesiones semanales a través de una cooperación con la Universidad Paulista (UNIP), facilitado por estudiantes de educación física liderados por el Prof. Sérgio Hiroshi F. de Carvalho, Coordinador Auxiliar del Curso de Educación Física de la Universidad.

destaqueAsí, para celebrar la Semana del Bienestar 2017, BIREME  invitó al Prof. Dr. Paulo Sérgio Boggio, Profesor del Programa de Postgrado en Disturbios del Desarrollo y del Curso de Psicología de la Universidad  Presbiteriana Mackenzie para impartir la conferencia “Neurociencias de las Relaciones Humanas”. La charla enfocó aspectos del comportamiento humano relacionado a las relaciones interpersonales, como reconocimiento, gratitud, altruismo, felicidad  y bienestar. A continuación el Prof. Sérgio habló sobre “Actividad  física, nutrición y salud”.

gl8Las presentaciones despertaron la atención de los colaboradores, que discutieron los temas con los conferencistas. Según el Prof. Sérgio Hiroshi de Carvalho, “Participar en la Semana del Bienestar fue un gran placer, ya que como profesional de la salud fui tan beneficiado por BIREME en mis estudios, que me siento feliz en contribuir para la salud y el bienestar de los colaboradores. !Es un ambiente increíble!”

gl9Estas líneas de acción también tienen el propósito de contribuir con un mejor clima organizacional en BIREME, para que todo su equipo se pueda desarrollar en los niveles individual, de grupo, institucional e interinstitucional.

Sobre las Enfermedades no transmisibles

Cada vez se conoce más del impacto de las enfermedades no transmisibles y el número de muertes que pueden provocar que asciende a 40 millones de personas cada año, lo que equivale al 70% de las muertes que se producen en el mundo[1].

Además, hay una creciente asociación entre enfermedades transmisibles (ET) y no transmisibles (ENT) en países de bajos y altos ingresos y entre los ricos y los pobres. En  países de bajos y medianos ingresos, los adultos siguen siendo acometidos por enfermedades transmisibles, cómo el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) causada por el virus VIH y la tuberculosis (TB), y a la vez están cada vez más amenazados por enfermedades no transmisibles, como las cardiovasculares y la diabetes.

Datos globales recientes muestran que todos los años cerca de 1,1 millón de personas mueren de tuberculosis; 1,5 millón de personas mueren de VIH/SIDA, casi 5 millones mueren de diabetes y más de 9 millones mueren por enfermedades relacionadas con la hipertensión arterial. La mayor parte de tales muertes es prematura. Reducirlas a escala global exigirá no solo la implementación de tratamientos específicos para cada enfermedad, sino también el reconocimiento de interacciones importantes entre diferentes enfermedades y sinergias y los beneficios útiles que se pueden obtener con la superposición de tratamientos y estrategias. Por ejemplo, el VIH y TB tienen una fuerte asociación. El VIH aumenta el riesgo de tuberculosis, una de las infecciones oportunistas más importantes y la causa de muerte prevalente en portadores de VIH/SIDA. En otro ejemplo, vemos que hay una importante asociación entre tuberculosis y diabetes, tanto del tipo 1 como del tipo 2. La enfermedad aumenta el riesgo de contraer TB por un factor de dos o tres, y las estimaciones de 2012 sitúan el número de casos de TB adulta asociados a la diabetes en algo más de un millón[2].

Estos ejemplos sirven para ilustrar el hecho de que cada vez se hace más evidente que cuidar  la prevención de ENT, como las enfermedades cardiovasculares, diabetes, algunos tipos de cáncer asociados a estilos de vida, puede mejorar la resistencia a algunas Enfermedades Transmisibles.

 

[1] WHO. Enfermedades no transmisibles. 2017. Disponible en http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs355/es/. Accedido en 1 oct. 2017.

[2]Harries AD, Kumar AMV, Satyanarayana S, et al. Communicable and non-communicable diseases: connections, synergies and benefits of integrating care. Public Health Action. 2015;5(3):156-157. doi:10.5588/pha.15.0030.

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